lunes, 15 de diciembre de 2014

El instante mágico de la fotografía



     Se les olvidó dibujar la sonrisa que escondían entre sus labios, alterados como estaban por la ocasión especial. El maestro la esbozó picarona, medio de lado. El retratista pasó por alto recordarles que mirasen a la cámara sonrientes y contentos, tanto como lo estaban minutos antes mientras realizaban los preparativos para la fotografía, tanto como lo estaban siempre que acudían a la Escuela. Fogonazo et voilà, atrapado el mismo instante en el que todos con no poco desconcierto miraban a la mágica caja. Dieciocho pares de ojos que no pestañearon. Para algunos su primer fotografía, puede incluso que la única de su infancia. Para todos un tesoro, una perla a guardar en un baúl junto a los recuerdos dormidos, la fragancia de los membrillos y el calor de las sábanas de retor. 
Emerenciana Palacios, Soledad Palacios y Antonio García.
Detalle del collage "La Perla"


Diecisiete niños y el maestro
Detalle del collage "La Perla"


Puedes conocer la verdadera historia del maestro A. Benaiges en los siguientes enlaces:

 Desenterrando el silencio: Antonio Benaiges, el maestro que prometió el mar


El Retratista

6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. El regalo es el legado personal y profesional de este maestro que tanto está moviendo en muchos otros, maestros y no maestros. Gracias a tí.

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  2. Es una pincelada de color preciosa, que pone una inmensa sonrisa en la Escuela de Bañuelos... ¡con sus niñas y niños! Así está mucho más hermosa y radiante. Se llena de alegría, de la alegría que dan las criaturas. Muy bonito.

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    1. La Escuela de A. Benaiges era una escuela activa y alegre. Gracias, Enrique.

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  3. Y la nueva Retratista llegó y sacó la sonrisa y el color de la cara de lis niños. Los embeleso de nuevo con sus cuentos al calor de su sonrisa y el amor de su corazón.

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  4. Gracias por tus bonitas palabras, Renacer.

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